
por JOSEPH LEE
A medida que los impactos del cambio climático continúan intensificándose, un número creciente de científicos climáticos y responsables de políticas citan a los territorios indígenas como un modelo por su rica biodiversidad y su almacenamiento eficaz de carbono. Pero ese reconocimiento no siempre se ha traducido en un espacio para los líderes indígenas en las negociaciones climáticas, en el acceso a fondos para la resiliencia climática o en la aplicación de las normas de derechos humanos.
Ese ha sido el caso durante décadas. Pero los problemas no terminan ahí. Una nueva investigación muestra que este enfoque pasa por alto el papel clave que el conocimiento y la cultura indígenas pueden desempeñar en la mitigación del cambio climático. También revela una idea errónea y peligrosa que se ha arraigado en las discusiones climáticas globales: la noción de que las tierras indígenas son tan ricas porque son remotas o están poco pobladas. Nada podría estar más lejos de la verdad. La salud de los territorios indígenas y su capacidad para almacenar vastas cantidades de carbono se derivan de la gestión protectora de las personas que los habitan.
Ese es el hallazgo de una investigación de Conservation International, que demuestra que el conocimiento tradicional, los protocolos comunitarios y la cultura indígena desempeñan un papel directo en la protección de los bosques, la vida silvestre y el medio ambiente. Sushma Shrestha, indígena newar de Nepal y autora principal del estudio, afirmó que la investigación llega en un momento crítico.

Todas las personas dependen de todo lo que los pueblos indígenas tienen para contribuir y ofrecer en términos de sus tierras, de almacenamiento de carbono y de conservación de la biodiversidad, señaló.
El estudio, publicado como un informe narrativo y una investigación revisada por pares, explora cómo los conocimientos y prácticas indígenas benefician al planeta. También descubrió que las 43 comunidades encuestadas están experimentando sequías, fenómenos meteorológicos extremos y otros impactos adversos debido al cambio climático. Más de la mitad se ven afectadas por industrias extractivas como la minería y la tala.
Los investigadores entrevistaron a 49 líderes indígenas de seis continentes sobre cómo gestionan y cuidan sus tierras, las cuales van desde la selva amazónica hasta las sabanas del este de África y las islas del Pacífico. Descubrieron que las prácticas de manejo tradicional, como evitar la sobrepesca, mantener espacios sagrados, vigilar la presencia de incendios u otras amenazas, y la resistencia directa contra la extracción, contribuyen a la notable salud del territorio indígena. El noventa y seis por ciento de los encuestados afirmó que tenía tierras reservadas para usos especiales, como prácticas espirituales, que también benefician al medio ambiente al proteger esos espacios y ecosistemas. Shrestha enfatizó que, aunque cada comunidad indígena es distinta, existen lecciones compartidas que todo el mundo puede aprender.
Es un momento en el que todos debemos colaborar, dijo Shrestha. Y colectivamente, se deben tomar medidas, algo que los pueblos indígenas han estado haciendo por su cuenta durante mucho tiempo.
El estudio se suma a años de investigación que demuestran, entre otras cosas, que los bosques más saludables del mundo se encuentran en territorios indígenas y que los esfuerzos de conservación son más efectivos cuando incorporan la autonomía y la toma de decisiones de los pueblos indígenas en cada paso.
La sequía y el clima extremo fueron los principales impactos climáticos citados, pero el 61 por ciento de los entrevistados también señaló la minería, la agricultura comercial, la tala y otras incursiones como preocupaciones graves. Estos problemas amenazan con alterar prácticas de cuidado de la tierra que han perdurado durante milenios. Para ayudar a mitigar estos desafíos, los pueblos indígenas solicitan financiamiento para la mitigación y la resiliencia, asesoramiento legal para proteger sus territorios y el reconocimiento de sus derechos territoriales a nivel nacional e internacional.
El conocimiento de los pueblos indígenas no puede existir sin los pueblos indígenas o sin los ecosistemas donde vivimos, escribió en el prólogo del informe Hindou Oumarou Ibrahim, indígena mbororo de Chad y expresidenta del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas. Para proteger nuestro conocimiento, existe una necesidad urgente de que se nos reconozca, y nuestros derechos y tierras deben ser asegurados.
Los encuestados de una amplia variedad de países, incluidos Bolivia, México y Filipinas, mencionaron el uso de monitoreos o patrullajes comunitarios para proteger sus tierras de personas ajenas y de violaciones del protocolo tradicional. Varios también pidieron protecciones legales más sólidas para evitar que sus tierras sean vendidas o urbanizadas.
Shrestha, Ibrahim y otros expertos indígenas señalaron que, al mismo tiempo que los pueblos indígenas piden ayuda, también instan al mundo a aprender de ellos. El pueblo kichwa en Ecuador, por ejemplo, restringe la caza de tapires hembra y otros animales para ayudar a frenar la disminución de sus poblaciones. El pueblo tacana en Bolivia, entre otros, no permite la tala de árboles a lo largo de los ríos, lo que ayuda a mantener la calidad del agua y prevenir la erosión. La lista continúa y podría ayudar al resto del mundo a mitigar el cambio climático y proteger el medio ambiente.
“Tengo la esperanza de que las voces de las hermanas y hermanos de todo el mundo reflejadas en este informe impulsen la acción que necesitamos para el planeta que todos queremos, la acción que necesitamos para que florezca el conocimiento de los pueblos indígenas, y para honrar a nuestros abuelos y a los niños que están por venir”, dijo Ibrahim.
Dada la escala de las amenazas que enfrenta el mundo y la urgencia con la que deben abordarse, Shrestha afirmó que los cambios en las políticas y la aplicación de los derechos territoriales indígenas son más importantes que nunca. También enfatizó que estas acciones beneficiarán a todo el planeta. “Una cosa que todos pueden hacer, ya sea a nivel nacional o global, es asegurar verdaderamente los derechos de los pueblos indígenas sobre sus tierras”, concluyó.
Grist. Traducción: Maggie Tarlo