Los tiempos del antropólogo solitario quedaron atrás

-

por DAVID N. GELLNER – Universidad de Oxford

La antropología comenzó como el estudio de lugares lejanos en el espacio y, según lo imaginaban los primeros practicantes, lejanos en el tiempo. Hoy el mundo se ha encogido, pero a un ritmo muy diferente según de dónde te encuentres. Algunos lugares (la Antártida, Mongolia) todavía son realmente difíciles de alcanzar, pero, una vez allí, puedes conectarte instantáneamente con el mundo. Otros espacios (por ejemplo, el mundo de los inmigrantes indocumentados) pueden estar ubicados en ciudades metropolitanas, pero no están conectados, no son vistos y, a menudo, no son escuchados por la maquinaria del gobierno, a pesar de estar conectados a su manera. Otros lugares están simplemente fuera de la red en lo que respecta al mundo moderno.

Necesitamos etnógrafos con mentalidad política para investigar todos los lugares y todas las escalas: en las Naciones Unidas y la Unión Europea, en los parlamentos, las oficinas del gobierno local, las reuniones del consejo parroquial y, por supuesto, alrededor de la mesa de la cocina o la chimenea. La realización de etnografías multiescala y multisituadas requiere equipos de investigadores con agendas al menos parcialmente compartidas, seguidas de redacción colaborativa, y sin duda dolorosa. La edad del investigador solitario, que se instaló en una isla para valerse por sí mismo durante un año, seguramente ya pasó hace mucho tiempo, aunque solo sea porque los habitantes de la isla probablemente tienen sus propios científicos sociales y el gobierno de la isla puede insistir en que todos los investigadores extranjeros tengan un socio local.

Hay signos esperanzadores de que la antropología colaborativa con un espíritu igualitario está en aumento, alentada por la política disciplinaria (y la economía) de las grandes subvenciones. En los últimos años, han comenzado a aparecer etnografías escritas en colaboración que pueden cambiar la forma en que pensamos acerca de la investigación y pueden mostrar el camino para una respuesta verdaderamente conjunta a los desafíos globales que enfrentamos.

Más en Antropologías:  La humillación es una desastrosa política internacional

Fuente: AAA/ Traducción: Mara Taylor

Antropologías
Antropologíashttp://antropologias.com
Observatorio de ciencias antropológicas.

Comparte este texto

Últimos textos

Áreas temáticas